Tecnológicamente hablando, se dice que “lo más grande por venir será de lo más pequeño”. Con esta frase suele resumirse el impacto industrial y social que la nanotecnología causará en los próximos años.
Dentro de una década, muy posiblemente, podrían verse los primeros resultados prácticos, a gran escala, de tan novedosa actividad cuyos beneficios (y peligros potenciales) apenas comienzan a ser visualizados.
En materia de recursos para investigación en esta área considérese lo siguiente (año 2004): Oficina de la Presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica: 900MM$ (novecientos millones de dólares); Apropiación del Congreso (USA): 2,4MMM$; Inversión privada (USA): creciendo hasta 1MMMM$ (1 billón de dólares) en 2015. De tal manera que el torrente de resultados, cuando se produzca, va a ser enorme.
Laboratorios de todo el mundo ya han reportado numerosos e importantes resultados : nanoconductores, nanomotores, nanosensores, nano-etcétera. Desde el punto de vista tecnológico no parece haber inconvenientes mayores, salvo aquellos problemas de ingeniería propios de procesos novedosos.
Pero a pesar de los importantes avances alcanzados hasta el presente y de los incalculables beneficios predecibles a futuro, a la materia en cuestión la cubre hoy una tenue atmósfera de preocupación ciudadana que podría convertirse a la larga en una barrera para el desarrollo de la nueva tecnología. Recuérdese que recientemente en Inglaterra se introdujo un moratorium de tres años en la producción de los llamados “alimentos alterados genéticamente”, resultados éstos de arduos y finalmente exitosos programas de investigación científica. Parte del grupo de ciudadanos cuya acción condujo al establecimiento de estas normas gubernamentales, está ahora movilizándose para introducir regulaciones similares en el área de la nanotecnología. Y las acciones de estos ciudadanos no son del todo superfluas. Existe, en realidad, razón para preocuparse y entre los peligros mas notorios están:
Factor Salud
1) Una vez en el sistema sanguíneo, las nanopartículas podrían invadir órganos vitales tales como el cerebro, a través de la llamada barrera BBB (Blood-Brain-Barrier) ó barrera: “sangre - fluido cerebro-espinal”.
2) Sobrecarga del sistema inmunológico del ser humano, por reacción defensiva de los fagocitos (phagocytes).
3) Debido a su extremadamente alta relación superficie-volumen, las nanopartículas podrían absorber macromoléculas destinadas al funcionamiento normal del organismo, tales como enzimas y otras proteínas.
Factor Ambiental:
1) ¿Son las nanopartículas biodegradables?
2) ¿Qué ocurre si los nanobots (robots nanométricos) comienzan a replicarse de manera incontrolada? (La llamada tesis de la “substancia gris” sobre la tierra.). Escenario algo fantasioso pero no del todo despreciable. Recuérdese que la misma nanotecnología era, hasta hace relativamente poco tiempo, cuestión de fantasía.
Factor Social:
1) Aplicaciones militares (Soldier Nanotechnologies, Massachussets Institute of Technology)
2) Derechos de uso: NEC e IBM líderes absolutos en logros sobre la materia. Cualquier aplicación a futuro, independientemente del uso que se le pretenda dar deberá primero negociar con una de estas dos corporaciones.
3) ¿Seguirá la nanotecnología el mismo destino que la ingeniería genética, (patentes sobre la vida); ahora patentes sobre la materia?
Resumen
Puede decirse con toda certeza que somos testigos presenciales del desarrollo de la nueva revolución industrial, la cual aportará a la sociedad innumerables beneficios, mas debemos ponderar adecuadamente los peligros potenciales que la nueva tecnología representa para el ser humano y el ecosistema en general.